16 octubre, 2008

BENJAMÍN PRADO Y JOAQUÍN SABINA



Desde hace unos meses uno de mis blogs favoritos es "Prados Urbanos", un blog dedicado integramente al poeta y novelista Benjamín Prado en el que Meadow recopila todos los artículos de prensa de Benjamín, todos sus prólogos para libros diversos, noticias relacionadas con Benjamín, fotografías y por supuesto videos como el que os dejo por aquí.

2 comentarios:

Daniel Molina dijo...

Me ha parecido una entrevista de gran valor. Me ha interesado muchísimo la reflexión que hace Joaquín en la que alude al hecho de que a ciertas edades a uno le gusta leer más biografías e historia que novelas. Pues que sepa Sabina que yo estoy escribiendo una biografía (tiempo mediante para el 2012).

A mi me pasa un poco al revés. Voy a tratar de explicarlo. Yo no tengo la edad de Sabina, (tengo 26 tacos) pero busco en las novelas cualquier guiño o material o reflexión que me pueda servir para la Historia. Él conoce (Sabina) perfectamente novelas como La Magdalena de Proust englobada dentro del libro 1 El camino de Swann, perteneciente a En busca del tiempo perdido, también conoce el Ulises de Joyce (yo no he sido capaz de intelectualizar a Joyce) y el retrato de Dorian Gray. En la canción República feliz, el verso "el día que cumplí 14 desperté del sueño de llamarme Dorian Gray" es maravilloso señor Sabina. Lean esa novela de Oscar Wilde y sabrán por qué opino que ese verso es magnífico. Tal vez de este modo, los fans de Bunbury puendan entender la diferencia entre la compresión (intelectualizar) y una mera copia o plagio.

Un saludo para todos.

Daniel Molina dijo...

Evidentemente en verso de la canción al que aludo es:

"El día que cumplí 50 desperté, del sueño de llamarme Dorian Gray".

Espectacular señor Sabina. A mi me gustaría saber quién ha sido el Lord Henry de Joaquín Sabina. ¿Londres?

En Sabina no hay un cantante, hay un estilo. Y ese estilo viene dado por su personalidad. La personalidad, es la que hace que uno sea capaz de intelectualizar. En mi opinión - lo he dicho muchas veces - pero ahora lo repito, Joaquín Sabina concede excesivo terreno a la demagogia, pero sin duda forma parte de su arte. La levita, el bombín, ahora el bastón, todas son referencias al tiempo, al arte... Esteticismo y vitalismo.

Llevo toda la vida escuchando a Sabina, pero es en los últimos dos años, cuando he emepezado a leer intensamente y de una manera comprensiva cuando entiendo e intelectualizo a Joaquín Sabina. Y que siga escribiendo porque me aporta mucho. Yo intelectualizo de él. Por ejemplo, en su canción, Corre dijo la tortuga, hay un verso que dice: "El otro, el cómplice traidor". Yo sólo había pensado la palabra cómplice asociada a un lenguaje policial. Jamás la pensé (a pesar de que está en el diccionario) como una suerte amistosa. El cómplice traidor me dio la pista. Si es cómplice - de un asesinato, pongamos por caso- no puede ser traidor. Pero fui al diccionario, y Sabina lo utilizó en el sentido amistoso. Tanto me gustó que del cómplice traidor escribí un (hace un año) un artículo en la voz (periódico en el que ya no escribo por motivos que no vienen al caso) pero que pueden resumirse en que, la ideología encorseta siempre el arte y la comprensión.

Me gustaría que todos los lectores de este blog. Sé que lo leen cantautores y tal vez lo lea gente del entorno de Sabina o el propio Sabina, reflexionen sobre lo que estoy escribiendo. Yo ya no admiro a Sabina. Lo he intelectualizado. Como he intelectualizado El padrino, Proust, Santos Juliá, Buñuel... Y eso es lo que me ha aportado (nada menos) que el señor Sabina.

Dejo el enlace del artículo. Está escrito muy deprisa y por tanto no excesivamente cuidado en cuanto a la puntuación y a la ortografía, pero creo que puede ser útil como ejemplo de todo lo que he expresado.

http://www.lavozdesalamanca.com/article2717.html


PS. Por cierto, no me olvido de gente como Carlos Chaouen o Ismael Serrano (son los que yo escucho habitualmente). Ellos no tienen 50 años, pero anhelan ser Dorian Gray. Carlos Chaouen me encanta. Pero me gustaría que me hablara de más cosas en sus canciones. El sexo está muy bien. Pero hay vida después de la vida.

Cordialmente,

Daniel Molina.