14 marzo, 2013

LUIS RAMIRO VUEVE “RELOCA” A LA JOY


Mi compañero de Radio SOL XXI Sergio Sánchez Barreda (@SergioSBarreda)tuvo la suerte de estar en el concierto de Luis Ramiro y nos lo cuenta así en la siguiente crónica:


Hay días en la vida en los que el desánimo te acerca poco a poco al abismo. La crisis económica, la pérdida de tu empleo, un desamor… cada problema te da un empujoncito hasta que tus pies se colocan al borde de un precipicio. En ese instante, la ilusión empieza a decirte adiós con la mano… ¿y qué debemos hacer nosotros? Agarrarnos a ella, porque al final tendremos nuestra recompensa.

No sé si Luis Ramiro sintió algo parecido cuando fue despedido de su último trabajo. Es posible que se echara las manos a la cabeza, pero no perdió toda la ilusión. Conservó la de dedicarse a la música, la de intentar vivir de ella, que es más difícil que pellizcar una mesa… pero con talento y esfuerzo lo ha conseguido.

Conocí a Luis Ramiro (bueno él a mí no me conoce todavía) en una de estas etapas donde reina el desaliento, donde las fuerzas desfallecen. Un día de abril, a la hora de la siesta, entré en Radio Sol XXI y escuché: “apunte camarero… de entrantes me da igual, de postre quiero el mundo entero”. Era todo lo que necesitaba oír: optimismo. Hay frases que te marcan y ésta abrió una nueva etapa en mi vida.

Curiosamente, Luis Ramiro se encontraba inmerso en una inédita fase, embarcado en el denominado Crowdfunding. Una práctica criticada por muchos y adorada por otros, que simplemente consiste en que el artista pide financiación a sus seguidores para sacar a la luz un proyecto, en este caso, un disco.

Este deseo inicial terminó de hacerse realidad el pasado sábado 9 de marzo. La Joy Eslava colgó el cartel de “no hay billetes”, como sucede en el estadio Vicente Calderón cuando recibe la visita de su eterno rival. Ya se sabe, Luis Ramiro es “El Rey de la pista”.

Con unos minutos de retraso sobre las ocho y media de la tarde, Luis Ramiro pisó el escenario para sacar “El Monstruo del Armario”, ese disco que ha contado con el apoyo incondicional de sus seguidores y que ha recaudado el doble de la cifra esperada. Nervios en las primeras canciones, seguridad a mitad del concierto y satisfacción al final. Así noté a Luis Ramiro y así califico su concierto: ESPECTÁCULO.

Para mí un espectáculo es asistir a un evento y salir con la sensación de querer repetir, de volver a vivirlo, de disfrutar como un niño un 6 de enero por la mañana. Volviendo a una metáfora con el fútbol, fue como ver un partido entre el Real Madrid y el Barça que termina con un empate a cinco goles. Algo irrepetible.

Dice el refrán que “cada uno recibe lo que da” y el cantautor madrileño lo sabía esa noche, no escatimó en esfuerzos para agradecer el cariño de su público. Presentó las canciones de su nuevo disco, algunas ya conocidas, pero siempre bienvenidas: “Celos retroactivos”, “En círculos”, “Mariposas imposibles”, “Puta” o “Los 7 pecados”. Repasamos éxitos anteriores como “K.O.Boy”, “Romper” y “Relocos y recuerdos”. Pero también nos regaló dos duetos, “Annie Hall” con Patricio B. y la hermosa “Dos coplas” con Marwan. No obstante, la emoción llegó cuando interpretó “Perfecta” con el violinista Marino Sáiz.

Y mientras jugamos con pelotas gigantes que cayeron desde el cielo de la Joy y hasta con un pequeño esqueleto… ni los muertos querían perderse el concierto. La fiesta no podía acabar de otra manera que cantando “El Tiovivo” entre una lluvia de papelitos de colores.

Al salir a la calle y pasear por Arenal volví a aprender de Luis Ramiro. Hay que confiar en uno mismo, hacer lo que te gusta y no perder la ilusión… al final llega el premio. Yo sigo mi camino ilusionante con un objetivo: “Casarme en Las Vegas, provincia de Murcia”. Y por supuesto, Luis Ramiro estás invitado.

1 comentario:

Vértigo dijo...

Conozco esos sentimientos...