01 marzo, 2014

CRÓNICA DEL CONCIERTO DE NÉSTOR RALUY EN ÍTACA

Como quieras, vive como quieras, la vida es un libro, vive a tu manera... como quieras, vive como quieras, la vida es un lienzo, pinta tu acuarela... y las lágrimas rodaban por las mejillas de una de las espectadoras a la que esta canción, sin duda, le pellizcaba el corazón. Pocos minutos después esta misma mujer reía junto a todos los demás "viajeros" de Ítaca. "Se nos notaba en la cara" que estábamos de acuerdo al 100% con Chaplin y con Néstor cantando al unísono que "un día sin sonrisas, es un día perdido". 
Cuando en un concierto ocurre esto, cuando se mezclan las lágrimas y las carcajadas, entonces es que hay un mago encima del escenario haciendo las cosas bien. Muy bien.
Néstor Raluy no es un recién llegado. Lleva media vida pegado a una guitarra y tiene una voz prodigiosa que llega a lo más agudo y que moldea como él quiere. Uno puede pensar que los canarios han sido bendecidos por algún dios musical o algo así, porque si no, no se entiende que de esa isla hayan salido voces como las de Pedro Guerra, Rosana, Diego Ojeda... o el propio Néstor, sin duda. 
Comenzó el concierto acordándose de Paco de Lucía y de Santiago Feliú (ambos curiosamente han fallecido de un infarto). Pocos minutos después Ítaca empezó a llenarse de mariposas. Mariposas azules. Mujeres mariposas. Mariposas negras oscuras. Y fue realmente hermoso ver como lo mismo un caballero cincuentón (sin ningún ánimo de ofender, lo de cincuentón), como una niña preciosa de cinco años cantaban sincronizados "pero ella da y da y da... a la llave mil vueltas y mil vueltas más.... y yo no puedo entrar".
Hacía mucho mucho tiempo que no iba a un concierto. Tanto que ya ni me acuerdo cuando fue la última vez. Pero mientras estaba sentado en esa maravillosa salita de Ítaca, como si fuera el salón de mi casa, con una veintena de personas escuchando atentamente cada palabra que salía de la boca de Néstor, volví a sentirme aquel chaval que hace más de diez años iba a las salas de Madrid por primera vez a descubrir cantautores. "Vidas que se apagan como velas, y yo quiero que se vuelvan a encender". Y yo con la carne de gallina al lado de Alicia, la "Primera Dama" de Néstor.
Y qué decir de Ítaca, qué decir de Pilar y de Nacho... en realidad poco hay que decir de ellos, en todo caso hay que recordar que la gente de Alcorcón y alrededores tiene mucha suerte de que en la c/ Parque Monfragüe, al ladito del metro Puerta del Sur, haya un lugar tan entrañable y tan lleno de magia. Hay que ir para entenderlo. Por ejemplo el próximo 14 de Marzo al concierto que allí dará Alguien ha visto a Harris (Diego Andrés). Y además venden mi libro "Alejandro y la gorra del tiempo", que también me hace mucha ilusión.
Si no habéis escuchado nada de Néstor Raluy, disfrutad de esta hermosa canción (a partir del segundo 34)

1 comentario:

Romano dijo...

Gracias Víctor por la crónica y celebro que hayas vuelto a los conciertos,,,
Un abrazo muy grande...