Comprendo que a algunos les parezca excesivo el seguimiento de Al caer el Sol hacia la gira de Sabina y Serrat. Pero tienen que entender que Al caer el Sol nació, entre otras muchas cosas, para rendir un homenaje continuo a Joaquín Sabina. Y por añadidura a Serrat. A ambos los admiro y respeto muchísimo. Al primero porque su modo de cantar, de escribir y de decir las cosas que dice me ha ayudado a sobrevellevar una vida llena de altibajos. Sabina consigue decir con sus canciones lo que yo siempre he querido decir y no me he atrevido. Además el universo que rodea a Joaquín también me ha calado muy hondo. Mis últimos cinco años dedicados a la comunicación tienen mucho que ver con Pancho Varona. Él sabe muy bien como estaba de nervioso en aquella entrevista que le hice cuando apenas tenía 19 años. Pero lo que no sabe es lo que me empujó a seguir "preguntando", "cotilleando", "indagando" o lo que es lo mismo "entrevistando". Con Pancho descubrí que las entrevistas más preparadas pueden convertirse en charlas. Y esa es mi ambición cuando entrevisto. Charlar. Nada más.
Por otro lado Serrat entra dentro de mi vida gracias a mis padres, pero, sobre todo, a mi madre. Mi madre, Elvira, se sabe de memoria muchísimas canciones de Serrat. Y yo desde pequeñito he escuchado a Serrat con la voz de mi madre. Penélope, Mi niñez, Mediterráneo, Señora, Cantares, Canción de Otoño...
Por todo esto, y mucho más, Al caer el Sol se empeña en recopilar y contar todas las noticias, fotografías y videos de Sabina y Serrat. Espero que ahora lo entendáis mucho mejor. Por cierto, gracias por leernos. Cada vez somos muchos más.