--La presentación de Avilés terminó pesimista. Decía que la música seguirá pero que la gente ya sólo podrá dedicarle el tiempo libre.

--Es que eso es una realidad ya, hay una generación entera que ha interiorizado que de esto no se vive, y la que va a sufrir es la música. No soy partidario de echarle la culpa al consumidor, la gente se baja las canciones porque puede, pero ahí a quien están matando es quien vive de la música. Y a mí no me van a tocar un pelo, pero el que empiece ahora no tiene ninguna posibilidad.

--Dice que no quiere echarle la culpa al consumidor, pero se diría que precisamente mucha gente está enfadada con este asunto.

--Es que la culpa no es del consumidor, es de Telefónica, de Vodafone... que son los que ha hecho el negocio de su vida. Me da risa cuando ahora sale el Ministerio de Cultura y dicen que van a ponerle una solución, pero ya está perdido, se ha ido a tomar por el culo. Sí, un chaval hace una canción, la cuelga en myspace y la escuchan 20.000 personas. Pero eso no es nada, no se vive de eso. O cuando dicen que se toca más en directo, por los cojones. Toco yo, pero al chaval que empieza le piden 300 euros por tocar en un local.

-- No cree que sea posible un cambio en el modelo discográfico?

--A medio plazo no puedo ser optimista, cuando una generación se ha acostumbrado a que esto sea gratis, cómo vas a dar marcha atrás? Las descargas legales son 2.000 y las ilegales 4 millones, esa es la relación que hay. Dicen que la música es cara, supongo que las zapatillas deportivas se las regalarán.

-- Se siente representante de una época que termina?

--Yo ya pertenezco al reino de los dinosaurios, el que inventó el vinilo y va a ver el fin del soporte físico. La música no se acabará, habrá gente componiendo y con talento y estudios, pero en su tiempo libre.