Me sentí como en casa. Durante todo el concierto una preciosa puesta de sol teñía el mar de un color anaranjado e incluso en un momento Ismael sacó una radio antigua al escenario. Me sentí como en casa... una radio, "al caer el sol" y la música de Ismael. Una combinación perfecta.
El escenario, las luces las redes, Jacob, Fredi y Javier ataviados con camisetas de rayas a lo "marineritos", el océano y el cielo unidos en una línea recta e infinita, las historias de Ismael entre canción y canción, el público más vivo que haya visto en mucho tiempo, siempre de pie, siempre gritando, abrazándose, llorando, silbando, riendo... un público entregadísimo.
Había quedado con amigos una hora antes para tomarnos algo, asi que allí me estaban esperando Alicia (que trabaja en Universal y me adelantó - nosésipuedodecirloperolodigo - que pronto saldrá el primer disco del grupo Adrede producidos por Pancho Varona) y los inseparables Luis Ramiro y David. Besos, abrazos, risas, anécdotas y unas cocacolas con un par de sándwiches antes del concierto. Y después a disfrutar de un conciertazo en el Palacio de Congresos. Dos horas y media de actuación solo se puede agradecer con muchos minutos de aplausos y vítores... pero no empecemos la casa por el tejado.

Ismael fue intercalando las canciones de su nuevo disco - Sueños de un hombre despierto - con sus grandes éxitos. Como es lógico se corearon mucho más temas como "La extraña pareja", "No estarás sola" (que dedicó a las mujeres maltratadas ya que era el día contra la violencia de género), o "Últimamente" que temas como "Sesión continua", "Habitantes de alfa-centauro encuentran la sonda voyager " o "Somos" (con la que comenzó) que también se corearon, pero menos. Arrasó con "Si se callase el ruido", sin duda la canción del nuevo disco cuyo estribillo mejor se sabe la gente.

Mi aplauso más sincero a Jacob Sureda, Fredi Marugán y Javier Bergia, los tres consiguen que Ismael se sienta agusto y seguro en el escenario, los tres son unos portentos de la música y los tres consiguen crear la atmósfera perfecta para rodear a las canciones de Serrano. ¡Enhorabuena!

El concierto cosechó muchísimos aplausos y momentos muy intensos gracias a las famosas historias que cuenta Ismael entre canción y canción. También hubo risas con "un primo de Ismael que le había dicho que...", "por qué no te callas", o "¿sabes que España se rompe?". Ismael sigue igual de rojo que siempre, afortunadamente. Y el público de Ismael sigue levantando el puño con "Papá cuéntame otra vez" o aplaudiendo cuando se menciona al Subcomandante Marcos. Por cierto allí estaba Inés Sabanés de Izquierda Unida.

Ismael cantó mejor que nunca, o eso me pareció a mi. Se acercó muchísimo al micro, susurró, interpretó las canciones con un sentimiento espectacular y se comió el escenario cantando temas como "Recuerdo" (me emocioné al oírle cantar "Debo decirte algo antes de que te bajes de este sucio vagón y quede muerto, mirarte a los ojos, y tal vez recordarte, que antes de rendirnos fuimos eternos")

Y al acabar el concierto bajamos a camerinos Alicia, Luis Ramiro, David y un servidor, y hablamos con Ismael. Le hice una broma sobre sus tirantes y me contestó riendo que se "los había copiado a Pedro J... y que la calva también", hablamos del concierto, de Pablo Guerrero, de su padre (Rodolfo Serrano), nos reímos, le felicitamos, nos abrazamos de nuevo y nos despedimos.

Me saludaron unos oyentes/lectores (de Villaverde) majísimos a los cuales mando un gran abrazo desde aquí, no me pude despedir de Alicia porque desapareció de repente y Luis, David y un servidor emprendimos el camino a nuestras casas respectivas. Una gran noche, un gran concierto, buena compañía, buenas canciones y un Ismael Serrano que cada día es más y más grande. ¡Enhorabuena Ismael!