Rafa y Moncho sonriendo y haciéndonos sonreír.


El gordo fue asistir a este concierto.

Cambiamos los millones por poemas,

oímos a un murciano con un huerto,

en el que crecen versos y dilemas.


Azorín dejó de ser seudónimo

el día que Manuel se hizo poeta.

Tristeza no debe ser sinónimo

de los versos que vuelan cual cometa.


Indiana Jones son Rafa y Moncho Otero,

que descubren y cantan a los bardos,

que se juegan la vida en sus canciones.


Benditos sean Luis y Pablo Guerrero,

y los versos liados en los fardos

que nos calientan nuestros corazones.


El protagonista de la tarde, Manuel López Azorín. Pablo Guerrero recitando un poemaLópez Azorín, Pablo Guerrero y Luis García Montero entre el públicoTuve el honor de presentar el concierto
FOTOS DE JAVIER RODRÍGUEZ DEL BARRIO Y J. ÁLVARO GÓMEZ